Más de 400 empresas en todo el mundo están desarrollando sistemas robóticos para la producción de cultivos alimentarios, según un análisis publicado el 16 de septiembre por The Mixing Bowl, una organización de innovación en tecnología agrícola y alimentaria, y la California AgTech Alliance, una iniciativa estatal respaldada por el programa California Jobs First del estado.
El informe, titulado 2026 Crop Robotics Landscape (Panorama de la robótica agrícola 2026), clasifica a las empresas en 15 segmentos de productos y tareas que abarcan cultivos permanentes, cultivos de especialidad (hortalizas y frutas), cultivos extensivos y cultivos bajo techo. Aunque el número total de empresas ha crecido desde el informe de 2024 de estas organizaciones, ese crecimiento viene acompañado de una rotación significativa en el mercado.
Desde 2024, el 20 por ciento de las empresas identificadas en el panorama anterior ya no existen, mientras que un tercio de las empresas del panorama actual son nuevas.
Europa concentra la mitad de las empresas, mientras que Estados Unidos representa el 18 por ciento del total, la mayor cuota para un solo país. Más del 40 por ciento de esas empresas estadounidenses tienen su sede en California.
El informe llega en un momento en que el estado está haciendo inversiones significativas en tecnología agrícola a través de la Oficina del Gobernador para el Desarrollo Económico y Empresarial (GO-Biz) y el Departamento de Alimentación y Agricultura de California (CDFA).
"Cuando les pedimos a las regiones que identificaran cuáles eran sus sectores prioritarios, uno de los sectores que surgió de manera constante en todo el estado fue la inversión en tecnología agrícola", señaló Sebastián Sánchez, subsecretario de fuerza laboral agrícola e inmigrante en la Agencia para el Desarrollo de la Fuerza Laboral y el Trabajo de California, durante un seminario web el 16 de septiembre. "Se ha convertido en uno de los factores centrales de esa gran inversión por parte del estado en términos de cómo vemos el futuro de California".
El seminario web, organizado por The Mixing Bowl y la California AgTech Alliance, también contó con un panel compuesto por Danny Bernstein, director ejecutivo de Reservoir; Ben Palone, director senior de comercialización en la Western Growers Association; y Sebastián Sánchez. Los panelistas debatieron sobre tendencias, la adopción por parte de los agricultores, inversiones y desafíos.
Los panelistas destacaron que las empresas de ag-tech han avanzado más en algunas tareas que en otras, mientras que la cosecha —considerada el "santo grial" de lo que se busca lograr con la tecnología agrícola— sigue siendo una de las aplicaciones más complejas, especialmente para los cultivos que requieren mucha mano de obra.
Por ejemplo, el desplazamiento autónomo, incluidos los tractores autónomos y las máquinas capaces de remolcar equipos, así como las tecnologías de fumigación inteligente y agricultura de precisión, están teniendo buena adopción entre los agricultores en regiones como Salinas, Yuma (Arizona) y el Valle Central. Estas tecnologías incluyen deshierbadoras láser y mecanismos de aclareo sin químicos.
Sin embargo, los panelistas enfatizan que la robótica aplicada a la cosecha sigue siendo operativamente difícil de implementar. Los cultivos de especialidad representan un caso aún más complejo porque requieren más mano de obra, exigen un capital significativo y a menudo tienen ventanas de cosecha estrechas y más delicadas. Todos estos factores hacen que los agricultores sean más cautelosos a la hora de incorporar nuevas tecnologías, incluso cuando buscan maneras de reducir los costos laborales.
"Hay ciertas áreas, como los frutos secos (como nueces y almendras), que cuentan con una automatización o mecanización considerable y no requieren tanta mano de obra en el proceso", dijo Bernstein durante la reunión. "Y luego están otras áreas como las uvas de mesa, la fruta de hueso (duraznos, ciruelas) o las fresas, que requieren una cantidad extraordinaria de mano de obra. En la uva de mesa, por ejemplo, más del 90 por ciento del costo de producción corresponde a la mano de obra. En las fresas, supera el 60-65 por ciento. Estos son algunos de los cultivos que más mano de obra intensiva requieren en el planeta, situados en algunas de las zonas donde producir es más caro".
Los factores de mercado más fuertes que impulsan el sector de la robótica agrícola, según el informe, son la escasez de trabajadores agrícolas de temporada capacitados reportada por los agricultores y el aumento de los costos asociados, así como el alza en los costos de los insumos debido a impactos geopolíticos y a la escasez de materias primas.
El uso de pesticidas y herbicidas también enfrenta presiones crecientes, impulsadas tanto por la percepción pública como por las regulaciones.
A pesar de la demanda, la "revolución robótica" en la agricultura todavía se encuentra en sus etapas iniciales, según los autores, y la adopción sigue dependiendo de la idoneidad para la tarea, la confiabilidad, el retorno de la inversión y la confianza de los agricultores.